Los contenedores refrigerados, también conocidos como reefers, cuentan con el equipamiento necesario para controlar la temperatura. Permiten mantener la mercancía que se transporta en los niveles de temperatura adecuados para conservarla. La temperatura ideal dependerá de cada producto transportado.

Tipos de reefer

Existen tres medidas de contenedores. Las variaciones radican en el peso, la capacidad de carga máxima, los materiales con que se elabora el contenedor y el equipo para mantener el frío durante todo el tiempo de transporte mercantil.

Conoce las tres medidas de containers con tecnología reefer:

  • 20 pies: Largo de 5,4 x ancho de 2,2 x alto de 2,2272 m.
  • 40 pies: Largo de 11,512 x ancho de 2,280 x alto de 2,249 m.
  • 40 pies HC: Largo de 11,512 x ancho de 2,280 x alto de 2,553 m.

Normalmente, el peso de un reefer es de 3,080 kilogramos y su capacidad es de 28,1 metros cúbicos. Durante los procesos de carga y descarga, la mercancía puede chocar con la temperatura ambiente. Por tanto, es necesario contar con frigoríficos de temperatura controlada. Muchas veces, los containers también tienen un GPS para conocer la ubicación exacta de la mercancía.

¿Qué proyectos especiales podemos realizar?

Existe un sinnúmero de proyectos especiales que puedes llevar a cabo con containers reefer. Los proyectos pueden ser a nivel mundial, gracias al comercio marítimo; o regionales, dentro de nuestras fronteras continentales. Todo tendrá el soporte logístico de los containers refrigerados.

El proyecto lácteo

Es un mercado difundido pero rentable. Los lácteos y mantequillas se transportan a menos de 6 grados de temperatura. Su consumo es la base de desayunos y repostería. La versatilidad de ambos productos los hace infaltables en supermercados, minimarkets, tiendas de barrio y en todos los hogares del mundo. El transporte de estos productos en un container refrigerado puede ser requerido en varios proyectos: desde un pequeño emprendimiento entre socios de una cooperativa ganadera hasta un negocio de exportación hacia todos los rincones del mundo.

Proyecto de animales faenados

Las aves y conejos son una parte de la dieta familiar en nuestras tierras. Se transportan faenados a menos 4 grados de temperatura. Su consumo se acentúa durante varios meses al año. El comercio de este producto puede ser regional. En países como Estados Unidos (en los meses como diciembre), los pavos y conejos se utilizan para las cenas familiares y corporativas. Por lo tanto, existe un potencial proyecto para comercializar regional e internacionalmente estos productos.

Proyecto de productos marítimos

Los productos del mar son deliciosos por excelencia. Sus recetas cada vez van en aumento. Hay calamares, pulpos, mejillones, almejas, ostras, ostiones, cangrejos, langostas, langostinos, atún, anchoas, carpas, entre muchos otros. La lista es extensa y, sobre todo, tiene mucha aceptación gastronómica. Un reefer puede llegar desde las costas de un país hasta las altas montañas de la sierra. El contenedor facilita la venta del producto y la facilidad de lograr una exportación del producto marítimo.

Proyecto parrillero

La temperatura de transporte de los comestibles de parrilla oscila entre menos 3 y 4 grados centígrados. El consumo de carne bovina, de res, porcina y ovina está muy de moda en la cultura occidental. También los despojos de los animales, como la lengua, hígado, corazón o riñones, son usados en los recetarios y medicina natural. Este proyecto especial puede comenzar en las granjas y extenderse a las grandes cadenas gastronómicas en el mundo.

Los países latinoamericanos son muy ricos en distintos productos. La fauna y la flora de exportación necesitan de un transporte adecuado para alcanzar los mercados. Por ello, es necesario conocer las formas de transportar los productos y los dichos mercados. Muchos proyectos especiales pueden llevarse a cabo con los contenedores de refrigeración. ¿Te animas a proponer alguno?

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