Un contenedor refrigerado es capaz de almacenar cantidades importantes de productos para la importación y exportación y es por esta razón que su inspección minuciosa debe ser realizada conforme a las normas establecidas. Conocer esta metodología a fondo servirá de gran ayuda para agilizar el proceso de distribución de mercancía. A continuación, ampliaremos algunos puntos que deberás tener en cuenta al momento de revisar contenedores de todo tipo, especialmente los refrigerados.

¿Cómo inspeccionar un contenedor?

  1. En primer lugar, debe determinarse el tipo de container con el que se está trabajando. En esta instancia se deben efectuar análisis de dimensiones, peso y material de fabricación para generar un reporte preliminar. Aquí también se deberá revisar todas las funciones y configuraciones del contenedor refrigerado para prevenir cualquier tipo de inconvenientes.
  2. Una vez hecho esto se deberán buscar averías o puntos débiles dentro de la estructura del container. Esto se ejecuta para reparar cualquier daño que haya sufrido durante el transporte de la carga desde el punto de salida.
  3. Finalmente, la inspección total se realiza cuando se observa la integridad estructural de los empaques contenidos en el contenedor frío. Una vez hecho esto, se transporta a la línea de carga y descarga para despachar y declara todos y cada uno de los elementos contenidos en su interior.
  4. Utilizar herramientas adecuadas. El uso de dispositivos de análisis estructural es importante, no solamente para garantizar que el container esté en buen estado, sino también p-ara minimizar accidentes durante dicho proceso.
  5. Prudencia. Los mecanismos de enfriamiento suelen emplear piezas electrónicas que emplean cantidades significativas de electricidad para funcionar, por lo que debes poseer toda la indumentaria de protección necesaria al momento de empezar una revisión de rutina.
  6. Paciencia y control. Cuando aparecen fallas de funcionamiento, normalmente pueden provocar un retraso en la línea de transporte, especialmente si el contenedor frío tiene unas dimensiones considerables. Lo ideal es mantener un contacto directo con los supervisores para resolver cualquier duda existente.

Puntos de inspección de un contenedor refrigerado

  • Afuera y debajo. Es necesario analizar la fuerza estructural de las vigas que sostienen todo el armazón del contenedor refrigerado, de esta manera, se puede hallar puntos débiles que suelen aparecer con más frecuencia en estas zonas.
  • Puertas. Debe verificarse la fluidez del mecanismo de cierre interno y externo de las compuertas. También es crucial detectar si las piezas de unión vienen en diferentes colores y si existen pernos o tornillos flojos.
  • Lado derecho e izquierdo. En estas áreas es recomendable emplear un martillo de tamaño regular para realizar toques sutiles en la superficie de las paredes internas y externas. Con esto se busca identificar si hay sonidos huecos, ya que, normalmente, esto indica una falla dentro de la fuerza interna de las vigas.
  • Parte delantera. Aquí deben utilizarse herramientas de medición para conocer la longitud del container. Además, se busca que los canales y orificios de ventilación sean visibles desde el exterior.
  • Suelo. La superficie debe ser siempre plana, por lo que es recomendable analizar si hay desniveles o bultos que puedan poner en riesgo la estructura general del sistema de almacenamiento.

Como se puede apreciar, el control de inspección para un contenedor refrigerado requiere de cierta documentación para que el proceso sea lo más fluido posible. La exportación e importación de productos perecederos es fundamental para el desarrollo económico, por lo que una buena revisión contribuirá en gran medida al crecimiento de todo el pueblo colombiano a corto y largo plazo.

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