El contenedor refrigerado o contenedor reefer cuenta con un motor refrigerante que lo habilita para el transporte de mercancías perecederas, las cuales permanecen a una temperatura baja y constante durante todo el traslado. Ampliamos la información para ti a continuación.

Características generales

Los contenedores refrigerados típicamente transportan productos lácteos, frutas, verduras y carne, lo mismo por tierra, por aire o por mar. Tienen una unidad de refrigeración que se conecta a la red eléctrica de un barco, una terminal aérea o un camión.

Se fabrican en dimensiones de 20 y 40 pies. El primero tiene un peso tara de 3080 kg, una capacidad de carga de 27 400 kg, una capacidad cúbica de 28,3 m cúbicos y una longitud interna de 5,44 m.

El de 40 pies tiene un peso tara de 4800 kg, una capacidad de carga de 27 700 kg, una capacidad cúbica de 59,3 m cúbicos y una longitud interna de 11,56 m.

Para su entrega a los compradores, o cuando no se encuentran en funcionamiento, se les suele trasladar en una grúa montada en un camión.

Partes del contenedor refrigerado y sus funciones

Los contenedores reefer se dividen en cinco partes: la caja de control (box), la maquinaria (reefer), el compresor, el evaporador y el condensador, que tienen dispositivos de protección y seguridad, sensores y electroválvulas para mantener una temperatura interior constante.

Los sistemas de calefacción y refrigeración de un contenedor refrigerado mantienen las cargas que se transportan en temperaturas que van desde los +30 °C hasta los -30 °C, aproximadamente.

Dentro de los contenedores de tipo reefer el aire se enfría permanentemente al pasar a través del evaporador, que extrae las calorías del aire que circula por el espacio interior y mantiene los productos en buen estado.

Seguridad en la operación

Antes de operar un contenedor refrigerado resulta indispensable leer el manual de servicio, para asumir todas las medidas de seguridad indicadas por el fabricante y las especificaciones técnicas propias de la maquinaria.

Además de ello, el proceso de carga de productos perecederos debe realizarse lo más rápido posible, mientras se verifica que la temperatura del contenedor permanezca acorde a la que exige cada grupo específico de artículos.

Antes de ingresar la carga al contenedor refrigerado se deberá revisar:

1.- Que se encuentre en perfectas condiciones de limpieza.

2.- Que la refrigeración y la ventilación funcionen perfectamente.

3.- Que el contenedor ya se encuentre enfriado a la temperatura indicada para cada caso.

4.- Que el termómetro se encuentre en funcionamiento óptimo.

5.- Que los productos embalados no se dañen al momento de introducirlos en el contenedor.

Recomendación especial

Para una mayor seguridad y funcionalidad en el transporte de productos que requieren refrigeración se recomienda hacer un diagrama de las medidas internas del contenedor respectivo, de manera que se logre el acomodo óptimo de lo que se transportará.

Esto permitirá que se aprovechen mejor los espacios, se llene el contenedor a su máxima capacidad y se eviten pérdidas de tiempo al momento de introducir en él la carga.

Impacto social

En la actualidad, es muy grande el impacto social de los contenedores de tipo refrigerado, puesto que permiten a consumidores de todo el mundo el disfrute de productos frescos en todas las épocas del año.

En este punto, es importante resaltar que, en tiempos recientes, a los contenedores frigoríficos se los utilizó con mucha frecuencia para el transporte internacional de vacunas, y en especial por la pandemia de la COVID-19.

Finalmente, los contenedores de tipo refrigerado resultan fundamentales para el transporte de productos perecederos, tales como alimentos en general y otros de uso médico y sanitario, por lo que su utilidad en la sociedad es muy valiosa.

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