Adquirir un contenedor puede ser una opción muy viable y conveniente si es que tu empresa pretende transportar productos o materias primas de forma constante. Además, son dispositivos bastante resistentes a las inclemencias del tiempo y a los impactos físicos. Esto trae como beneficio que tu mercancía no se estropee cuando la jornada de entrega es larga.

5 Consejos prácticos para adquirir cualquier tipo de contenedor

La adquisición de cualquier tipo de contenedor contenedores / contenedores marítimos / containers debe ser bien pensada. No es una decisión que te puedas dar el lujo de tomar a la ligera, pues son dispositivos de almacenamiento bastante costosos.

Para que tengas éxito en la elección de estos dispositivos, te presentamos cinco puntos a tomar en cuenta para que tomes la decisión adecuada:

  1. Elige el tamaño del contenedor que necesitas. Para poder escoger un tamaño adecuado de contenedor, debes estar consciente del tipo de carga que pretendes transportar. Encontrarás containers de 20 y de 40 pies. Estas dimensiones son las más comunes y te permitirán trasladar una gran cantidad de cargas. Son ideales para la carga y el transporte de alimentos no perecederos, granos, productos manufacturados y materias primas.
  2. Ten en cuenta el grado del contenedor. Los contenedores se clasifican en grado A, B y C. Los de grado A son aquellos que están completamente nuevos. Estos se encuentran en las mejores condiciones y están libres de golpes o abolladuras, la desventaja principal de adquirir los de este grupo es que son los más costosos. Por otro lado, los de grado B suelen estar en condiciones medias, es decir, no son contenedores marítimos nuevos pero su nivel de uso es muy bajo. Su precio es aceptable. Finalmente, los del grupo C son los más económicos y asequibles para todos los bolsillos, sin embargo, son los que presentan mayor cantidad de golpes, abolladuras y pequeños daños asociados a la corrosión.
  3. Decide qué tipo de container te conviene. Existe una gran variedad de contenedores. Los de uso general están hechos de acero y son compartimentos espaciosos y relativamente ligeros. También está el tipo refrigerado, este contiene un sistema especial para mantener la temperatura del interior lo suficientemente baja como para poder transportar artículos perecederos, medicinas, vacunas o sustancias que requieran ambientes bajo cero para no descomponerse.
  4. Verifica su estado general. No importa si es un contenedor tipo A, B o C. Te recomendamos que verifiques que, si es nuevo, no tenga daños por corrosión o golpes. Si es de uso, te conviene hacer una evaluación de las imperfecciones que tenga. Si estas imperfecciones ponen en riesgo la seguridad de tu carga, no lo adquieras y exige un reembolso o cambio. Adicionalmente a estas consideraciones, es útil verificar el estado de las puertas y de las paredes en el interior y exterior del dispositivo.
  5. Documentación y asuntos legales. Este consejo no te lo debes saltar bajo ningún motivo. Debes asegurarte que la documentación del contenedor está en orden y que al adquirirlo no violes ninguna de las normas estipuladas por las regulaciones vigentes. Es esencial que exijas una factura con valor legal que compruebe que tu adquisición fue realizada en regla. Nunca está de más que verifiques la reputación del vendedor. No te arriesgues buscando ahorrarte algunos pesos. A veces, es mejor pagar un poco más con tal de tener la seguridad de haber hecho una compra confiable.

Sigue estos cinco útiles consejos y estamos seguros de que tendrás éxito en la elección del container ideal para ti. Tener uno de estos dispositivos te permitirá transportar una gran cantidad de carga mejorará la logística de tu empresa. ¡Te deseamos todo el éxito!

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