En la PTI (siglas en inglés de Pre Trip Inspection) los contenedores refrigerados, también llamados reefer, se someten a una revisión comandada por una memoria central llamada controller. Este proceso ocurre en tiempos programados de 30, 90 y 180 minutos y contribuye a garantizar el buen estado de la carga para su envío.

Características y aplicación del PTI

  • Entre los puntos más trascendentes que analiza el sistema de inspección automática de un contenedor con refrigeración están la capacidad de enfriamiento y de calentamiento del mismo.
  • El PTI no revisa todos los elementos relacionados con el buen funcionamiento del contenedor reefer, por lo cual, un equipo técnico debe hacerse cargo de la inspección de las tuberías, los aislamientos, los filtros deshidratadores y la mirilla que indica los niveles de refrigeración y de humedad.
  • Resulta importante que se active periódicamente la inspección con el controller antes de iniciar cualquier carga y con el contenedor vacío por completo.
  • Los contenedores refrigerados que han pasado algún tiempo almacenados bajo los rayos solares pueden alcanzar temperaturas mayores a los 40 grados centígrados. Esto obliga a un proceso de preenfriado antes de comenzar una carga, para eliminar cualquier calor residual en puntos interiores.
  • Antes de efectuar el preenfriado, debe existir la seguridad de que el contenedor refrigerante se encuentra completamente limpio, con las rejillas y los desagües libres, para que el aire circule sin obstáculos.
  • La eliminación del calor residual debe concretarse con las puertas del refrigerador cerradas, para que se pueda establecer un punto de temperatura óptimo según las especificaciones del fabricante.
  • Al inicio de la inspección previa al envío, no debe energizarse el contenedor refrigerado, de manera que pueda verificarse que todos los componentes estén correctos y que no tengan agua, especialmente el plug o punto de conexión, para evitar cortocircuitos.
  • A ello se agrega una medición minuciosa del aislamiento eléctrico en cada uno de los motores y los contractores, también con el contenedor reefer desenergizado.
  • Una vez hecho lo anterior, debe procederse a encender la unidad refrigerada con una verificación de las presiones y del nivel refrigerante, de modo que no esté encendida una sola alarma en el display.
  • Después se revisan algunos de los códigos del contenedor, como son el Cd18, el Cd20 y el Cd40, para volver a desenergizar y a cargarlo con una tarjeta con software actualizado.
  • El software de la tarjeta puede actualizarse con un laptop o con una memoria USB.
  • En caso de que exista una configuración deficiente de los códigos, el proceso de inspección no presentará en el display la hora y la fecha correctas. Esto puede generar problemas cuando el equipo técnico realice la validación de la revisión previa al envío.
  • Hecho esto, en el display debe aparecer la palabra ‘done‘ (‘hecho’, en inglés), lo que da la indicación para apagar el contenedor, retirar la tarjeta y dar inicio formal a la inspección del controller previa al traslado marítimo.
  • La modalidad más recomendable para esta última es el llamado PTI largo AUTO2, que dura aproximadamente una hora y media y es el que garantiza una mejor calidad de la comprobación.
  • Necesariamente, debe ser el personal técnico el factor que determine si la inspección resulta exitosa, toda vez que el controller actúa de un modo programado y metódico, carente de inteligencia artificial.
  • Salvado este último punto, puede continuar con la logística para el envío de la carga por vía marítima.

Conclusiones

La inspección previa a un viaje en un contenedor refrigerado es un proceso fundamental para garantizar que el envío ocurrirá en las mejores condiciones, con total seguridad de que la carga viajará y llegará a su destino final en estado óptimo.

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