Actualmente, los contenedores marítimos están muy de moda en la industria arquitectónica, los hemos visto convertidos en viviendas, oficinas e incluso edificios modulares, y su uso continúa expandiéndose hacia la creación de nuevos productos. Entre sus adaptaciones más innovadoras están estas nuevas piscinas ecológicas que a diferencia de las tradicionales ofrecen mayor versatilidad.

La empresa E-Containers, es la primera en traer al país estas sorprendentes piscinas modulares y reubicables, que no sólo representan una evolución en la construcción de las complejas obras tradicionales sino que le dan nueva vida a los contenedores utilizados comúnmente para el transporte de mercancía, reduciendo drásticamente los materiales de fabricación, con un importante ahorro de energía y de emisiones de CO2 a la atmósfera.

Andrés Valencia, co-fundador de la empresa, explica que los contenedores marítimos al ser resistentes por naturaleza se convierten en el recurso ideal para cualquier tipo de construcción que requiera un ciclo de vida semi-permanente, y reciclarlos, a su vez, ayuda a reducir la huella de carbono en el planeta, ya que consigue transformar algo que dejó de ser útil para el cumplimiento de su función original. “Queremos promover un cambio de mentalidad y de estilo de vida”.

No se tratan sólo de un contenedor reutilizado lleno de agua, las piscinas-container están hechas para ser duraderas, transportables y sustituir por completo los largos trámites legales e incómodas modificaciones al terreno que terminan por llenar el espacio de escombros o de otros agentes contaminantes.

Su fabricación involucra un proceso especial de conversión. Estructuralmente, constan de una capa de acero y un revestimiento de vinilo duradero, más grueso que los de las piscinas estándar, y sólo se reemplaza por razones cosméticas.

Además, su tiempo de producción, es de entre seis y ocho semanas, muy por debajo de los lapsos de entrega en proyectos de construcción tradicional. Y para su instalación sólo se requieren ciertas condiciones básicas como, por ejemplo, que el suelo en el que se coloque esté completamente nivelado.

Por esto, es probable que se requiera agregar unos 20 centímetros a la superficie, de materiales como concreto o sus variantes, para crear el soporte adecuado. También, se añade pintura anticorrosiva que ayuda a que el contenedor en sí no sufra problemas de oxidación, y la capa de acero en el interior de sus paredes hace que la unidad sea impermeable.

Dado que es modular, una piscina-container, puede ser bajada directamente a su lugar por una grúa e instalarse en minutos, siempre que el espacio al aire libre sea de, al menos, 20 a 40 pies de largo.

John Jairo Valencia, también co-fundador de la compañía, comenta que las piscinas fabricadas en contenedores son una excelente opción para la diversión familiar, el ejercicio acuático, entre muchas otras actividades, debido a que estas se pueden personalizar de acuerdo a lo que el comprador requiera o solicite. “Nuestros arquitectos e ingenieros, son capaces de adaptar nuestras piscinas a diferentes tamaños y profundidades para ampliar la variedad de usos y funciones a los que pueda destinarse la unidad.”

Finalmente, esta nueva modalidad representa una gran transformación de todo lo relacionado a la construcción de piscinas en espacios familiares, y un verdadero avance para la arquitectura sustentable en Colombia debido a su innovador sistema infraestructural que reduce los costos hasta en un 50% y que acaba por completo con los obstáculos que suponía su método clásico de fabricación.

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