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Contenedores Refrigerados

Cómo limpiar un cuarto de congelación o cuarto frío

Cómo limpiar un cuarto de congelación o cuarto frío

Limpiar un cuarto frío o un cuarto de congelación es un procedimiento de dos etapas: primero se limpia (se retira la suciedad visible y la materia orgánica con detergente) y después se desinfecta (se eliminan los microorganismos que quedan sobre la superficie ya limpia). Invertir el orden no sirve de nada: ningún desinfectante actúa sobre una superficie con residuos de grasa o proteína encima. El frío tampoco esteriliza; solo frena el crecimiento microbiano, y hay microorganismos como Listeria monocytogenes que se multiplican a temperaturas de refrigeración.

Qué exige la normativa colombiana

Si en el cuarto se almacenan alimentos, la limpieza deja de ser una buena práctica y pasa a ser una obligación legal vigilada por el INVIMA y por las secretarías de salud.

  • Resolución 2674 de 2013 (Ministerio de Salud y Protección Social). Su artículo 26 obliga a todo establecimiento que fabrique, almacene, transporte o comercialice alimentos a tener un plan de saneamiento escrito con cuatro programas mínimos: limpieza y desinfección, manejo de residuos sólidos, control integrado de plagas y abastecimiento de agua potable. El programa de limpieza y desinfección debe indicar por escrito los agentes y sustancias usados, sus concentraciones o formas de uso, los tiempos de contacto, los equipos e implementos requeridos y la frecuencia.
  • Almacenamiento y transporte. La misma resolución exige mantener condiciones controladas de temperatura, humedad y circulación de aire, con instrumentos calibrados y verificación periódica; para productos congelados fija -18 °C o menos, y para el transporte, sistemas de registro de temperatura hasta el destino final.
  • Personal manipulador. La dotación debe ser de color claro para que la suciedad se vea, con calzado cerrado, impermeable y de tacón bajo, y cierres en lugar de botones. La capacitación en higiene y buenas prácticas es de mínimo 10 horas anuales.
  • Decreto 60 de 2002. Promueve la aplicación del sistema HACCP y reglamenta su certificación. Bajo ese enfoque, la limpieza y desinfección es un prerrequisito: la base sobre la que se sostiene el control de los puntos críticos, no un punto crítico en sí mismo.

Qué se hace con el producto durante la limpieza

El cuarto debe quedar vacío antes de aplicar cualquier químico. Hay tres formas de resolverlo y ninguna admite improvisación:

  • Programar la limpieza en el valle de inventario, cuando la cámara está naturalmente baja de producto. Es lo más barato y por eso conviene fijar el calendario con anticipación.
  • Trasladar el producto a una cámara alterna que ya esté en temperatura. El traslado debe ser rápido y documentado, con registro de temperatura antes y después.
  • Usar un equipo temporal. Un contenedor refrigerado ubicado junto a la planta funciona como cámara de respaldo durante la intervención y evita romper la cadena de frío.

Lo que no se puede hacer es limpiar con producto adentro, ni siquiera cubriéndolo: los aerosoles de detergente y desinfectante alcanzan superficies que uno no espera.

Equipo de protección personal del operario

Se trabaja con químicos concentrados en un espacio cerrado y frío, a veces con agua a presión. El operario necesita como mínimo overol o traje impermeable, guantes de caño largo resistentes a químicos, gafas de seguridad envolventes o careta facial, botas antideslizantes con puntera de seguridad y protección respiratoria cuando se nebuliza o se aplica por aspersión. Si la cámara es de congelación y se trabaja en frío, se suma ropa térmica y se limitan los tiempos de exposición con rotación de personal.

Dos advertencias operativas: nunca mezclar productos clorados con ácidos o con amoniaco (se libera gas tóxico) y no trabajar solo dentro de una cámara cerrada.

Procedimiento paso a paso

  1. Desocupar la cámara y reubicar el producto según lo planeado.
  2. Apagar y bloquear el equipo de refrigeración con procedimiento de bloqueo y etiquetado, para que nadie lo energice durante la intervención. Desenergizar también la iluminación interior si no es estanca.
  3. Abrir puertas y retirar cortinas para que la cámara suba a temperatura ambiente. Los desinfectantes pierden eficacia a temperaturas bajas y los detergentes no disuelven bien la grasa en frío.
  4. Descongelar y retirar el hielo del evaporador y de las superficies. Nunca se pica el hielo con herramientas metálicas: se perfora el serpentín.
  5. Barrido y recolección en seco de residuos sólidos del piso, canales y desagües, antes de mojar nada.
  6. Prelavado con agua de techo a piso, para arrastrar la suciedad suelta.
  7. Aplicar detergente en techos, paredes, piso, estanterías y puertas, respetando el tiempo de contacto que indique la ficha técnica. Cepillo de cerdas suaves en paneles y superficies pintadas; cepillo más rígido solo en el piso.
  8. Enjuagar hasta retirar todo residuo de detergente. Un desinfectante aplicado sobre detergente residual se neutraliza.
  9. Desinfectar a la concentración y el tiempo de contacto definidos en el plan de saneamiento, sin dejar charcos.
  10. Limpiar aparte los puntos críticos: empaques y burletes de puerta, manijas, rieles, bandeja y desagüe de condensados, difusores del evaporador y cortinas de PVC.
  11. Secar y ventilar. El agua residual se convierte en hielo apenas arranca el equipo.
  12. Inspeccionar y reparar. Rayones superficiales en el panel se retocan con pintura apta para contacto con alimentos; una perforación que expone el aislamiento exige cambiar el panel o instalar curva sanitaria, porque el aislante mojado se contamina y pierde capacidad.
  13. Reencender, estabilizar temperatura y verificar con termómetro calibrado antes de volver a cargar producto.
  14. Registrar. Fecha, responsable, productos utilizados, concentración, tiempo de contacto y resultado de la verificación. Sin registro, para efectos de una visita de inspección la limpieza no ocurrió.

Qué productos se usan y por qué

No se recomiendan marcas, se eligen principios activos según la suciedad y el material de la superficie:

  • Detergente alcalino: disuelve grasa y proteína. Es el caballo de batalla en cámaras de cárnicos y lácteos.
  • Detergente ácido: retira incrustaciones minerales y sales. Se alterna con el alcalino, no se mezclan.
  • Hipoclorito de sodio: desinfectante de amplio espectro y bajo costo. Pierde eficacia con materia orgánica y es corrosivo para el acero inoxidable si se deja actuar de más o se usa muy concentrado.
  • Amonio cuaternario: deja efecto residual sobre la superficie y es poco corrosivo, pero se inactiva con residuos de detergentes aniónicos, así que exige enjuague previo cuidadoso.
  • Ácido peracético y peróxido de hidrógeno: conservan buena actividad a baja temperatura y se descomponen en residuos inocuos. Son los más usados cuando no se puede subir mucho la temperatura de la cámara.

Todos deben tener ficha de datos de seguridad disponible, estar autorizados para uso en industria de alimentos y almacenarse en un área separada de los productos. Conviene rotar principios activos para evitar la selección de microorganismos resistentes, y verificar siempre la compatibilidad con el recubrimiento del panel (poliéster, PVDF, plastisol, PET o acero inoxidable).

Con qué frecuencia se limpia

La frecuencia la define cada empresa en su plan de saneamiento según el riesgo del producto. Este es el esquema que se usa habitualmente como punto de partida:

Producto almacenadoLimpieza rutinariaLimpieza profunda
Cárnicos y pescado frescoDiaria en piso, desagües y puntos de contactoSemanal
Lácteos y derivadosDiaria en zonas de manipulaciónQuincenal
Frutas y hortalizasSemanalMensual o al cambio de lote
Congelados empacadosSemanal en piso y accesosTrimestral o en la parada programada
Producto no alimenticio (flores, insumos)SemanalSemestral

Además de la frecuencia programada, hay disparadores que obligan a limpiar de inmediato: derrame de producto, ruptura de empaque, ingreso de plagas, olor extraño, falla del equipo que haya permitido el descongelamiento y cambio de tipo de producto almacenado.

Preguntas frecuentes

¿Hay que apagar el equipo de refrigeración para limpiar?

Sí. Se apaga y se bloquea, tanto por seguridad del operario como por eficacia: los detergentes y desinfectantes están formulados para actuar por encima de los 10 °C y a temperatura de cámara rinden mucho menos.

¿Se puede usar hidrolavadora a presión?

Con cuidado. La alta presión genera aerosoles que dispersan microorganismos y puede dañar sellos, aislamientos y el serpentín del evaporador. Cuando se use, conviene baja presión y alto caudal, y nunca dirigida al equipo de frío ni a las conexiones eléctricas.

¿Cómo se verifica que la limpieza funcionó?

La inspección visual es necesaria pero no suficiente. La verificación objetiva se hace con hisopados de superficie enviados a laboratorio o con mediciones de ATP, y sus resultados quedan como soporte del plan de saneamiento.

¿Cada cuánto se limpia un contenedor refrigerado usado como cuarto frío?

Aplican los mismos criterios que a una cámara fija: la frecuencia depende del producto y del riesgo. La diferencia práctica es el piso en T: sus canales acumulan residuos y hay que barrerlos y enjuagarlos en cada ciclo, porque son la vía por donde circula el aire frío.

¿Qué temperatura debe alcanzar un cuarto de congelación?

Para producto congelado, la Resolución 2674 de 2013 fija -18 °C o menos. Ampliamos el tema en qué temperatura debe tener un sistema de congelación, y si necesitas una cámara de respaldo durante la parada de limpieza, puedes calcularla en la cotización automática.

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